El ciclo de mejora: Lu detecta, entrena y comprueba
La plataforma deja de solo informar de los errores persistentes: ahora propone una práctica de 5 minutos dirigida al error concreto, mide si de verdad mejora y le rinde cuentas al profesor. Y un resumen semanal por correo trae al estudiante de vuelta.
Hasta ahora, cuando un estudiante repetía el mismo error semana tras semana —“yo soy cansado”, un pretérito que no termina de asentarse— la plataforma lo detectaba y se lo mostraba al profesor. Lo que faltaba era el siguiente paso: hacer algo al respecto, y comprobar honestamente si funcionó.
Este lanzamiento cierra ese ciclo.
Para el estudiante: una clínica de 5 minutos, preparada para ti
Cuando el sistema identifica un patrón de error persistente en tus conversaciones reales, Lu prepara una práctica corta y dirigida exactamente a ese error. La invitación aparece en tu panel — sin buscar nada, sin configurar nada:

Dentro, la clínica no te da la respuesta ni te dice que todo está bien: te pide que lo intentes, y cuando te equivocas, te enseña la regla y te invita a corregirte:


Lo importante viene después: la mejora no se mide dentro de la clínica, sino en tus siguientes conversaciones reales. Si el error de verdad desaparece cuando hablas con naturalidad, entonces —y solo entonces— se considera un éxito.
Para el profesor: un registro de hipótesis, con veredictos honestos
Cada intervención queda registrada en la línea de tiempo del estudiante como una hipótesis con su veredicto: confirmada (con las cifras reales de mejora), práctica lista, o no concluyente — que se reporta exactamente como eso, nunca disfrazado de éxito.

El profesor manda: puede aprobar o vetar cada propuesta, dejar una guía permanente que el sistema lee antes de cada nueva hipótesis (“las prácticas cortas funcionan mejor con este estudiante”), y comentar cada caso — su criterio pesa más que las estadísticas:

El resumen semanal: el ciclo llega a tu correo
Los lunes por la mañana, cada estudiante con algo que contar recibe un correo breve: su actividad de la semana y, si Lu tiene una clínica preparada, la invitación como protagonista. Quien no tiene nada nuevo, no recibe correo — sin relleno, sin “te echamos de menos”.

El control es del estudiante, por las dos vías: la preferencia en su perfil (semanal, quincenal o desactivado) y un enlace para darse de baja en cada correo, con página de confirmación:

Activación por escuela, con calma
Estas novedades llegan desactivadas por defecto. Cada escuela decide cuándo activarlas — y puede empezar en modo el profesor aprueba, donde ninguna clínica llega a un estudiante sin el visto bueno explícito de su profesor. Si tu escuela quiere probarlas, escríbenos.
También en esta versión
- Escuelas de comunicación: los paneles de progreso y los asistentes ahora hablan el idioma de tu disciplina — una escuela de coaching ya no ve categorías de gramática.
- Pregunta por tu grupo: el asistente del profesor responde “¿cuáles son los errores más comunes de mi grupo?” ordenando por cuántos estudiantes los cometen — un estudiante muy hablador ya no distorsiona la foto de la clase.
- Fiabilidad: corrección automática de un fallo poco frecuente que podía interrumpir la creación de escenarios personalizados.